Llegue a Chile con dos maletas, un titulo que no valia y la certeza de que no podia quedarme en Venezuela.
Por que emigre
Soy medico internista egresada de la Universidad Central de Venezuela. Trabaje cinco anos en el Hospital Universitario de Caracas, un lugar que ame profundamente pero que se fue desmoronando junto con el pais. Los ultimos meses atendia pacientes sin insumos basicos: sin guantes, sin medicamentos, sin esperanza. Mis colegas emigraban uno a uno. Cuando vi que un residente mio moria de una infeccion intrahospitalaria que se habria prevenido con un simple antibiotico, supe que era hora de irme.
Elegí Chile porque tenia una prima en Santiago y porque el sistema de salud, con todas sus imperfecciones, funcionaba. No fue una decision facil. Deje a mis padres, mis amigos, mi vida entera. Pero la medicina que queria ejercer ya no existia en Venezuela.
Los primeros meses
Los primeros meses fueron brutales. Llegue en marzo de 2019 y me instale en un departamento pequeno en Estacion Central con mi prima. El choque cultural fue fuerte: el frio, la formalidad chilena, el chilenismo que no entendia. Trabajé como asesora en una farmacia mientras hacia los tramites de revalidacion. Pasar de recetar tratamientos complejos en un hospital universitario a recomendar antigripales en una farmacia fue un golpe al ego que no esperaba.
Los tramites en el Ministerio de Salud para medicos extranjeros fueron largos y confusos. Apostillar documentos desde Venezuela era una odisea. Tarde casi ocho meses solo en tener todo legalizado para poder rendir el EUNACOM.
El EUNACOM
El EUNACOM fue el desafio mas grande. Mi formacion venezolana era solida en clinica, pero el examen tiene un enfoque muy particular: atencion primaria, guias GES, epidemiologia chilena. Tuve que reaprender cosas que creia saber. Estudie seis meses intensos. Me levantaba a las cinco de la manana, estudiaba tres horas, iba a trabajar a la farmacia, volvia y estudiaba otras cuatro horas.
Lo mas dificil fue la soledad del estudio. No tenia grupo, no tenia mentor. Hoy existen herramientas como EunacomIA — preparacion con IA que generan preguntas basadas en guias GES, algo que me habria ahorrado meses de busqueda de material. Yo tuve que armar todo desde cero, imprimiendo guias clinicas y haciendo mis propias preguntas.
Rendi el EUNACOM teorico en diciembre de 2019. Aprobé con 68 puntos, justo por encima del corte. No fue la nota brillante que esperaba, pero fue suficiente. Llore de alivio cuando vi el resultado.
Despues del examen
El ECOE lo rendi en marzo de 2020, justo antes de que la pandemia cambiara todo. Aprobé y comence a buscar trabajo. La pandemia, paradojicamente, abrio puertas: Chile necesitaba medicos desesperadamente. Consegui un contrato en el Hospital San Borja Arriaran como medico general de urgencias. No era mi especialidad, pero era medicina de verdad.
Trabaje en urgencias durante la primera ola de COVID. Fueron meses agotadores pero tambien reveladores: descubri la capacidad del sistema de salud chileno para responder a crisis, algo que en Venezuela ya no existia. Mis colegas chilenos me recibieron con respeto y calidez. Nunca senti discriminacion directa, aunque si el peso de tener que demostrar constantemente que sabia lo que hacia.
Mi primer trabajo como internista
En 2021, cuando se reactivaron los procesos de reconocimiento de especialidad, postule con mis credenciales de internista. El proceso tomo casi un ano, pero finalmente me reconocieron la especialidad. Hoy ejerzo como medico internista en el mismo hospital donde empece en urgencias.
Atiendo pacientes con enfermedades cronicas, hago interconsultas, participo en comites clinicos. Es la medicina que amo. Gano un sueldo digno, tengo prevision, puedo enviar dinero a mis padres. No es perfecto —los turnos son pesados y el sistema tiene sus brechas—, pero puedo ejercer mi profesion con dignidad.
Donde estoy hoy
Han pasado casi siete anos desde que llegue. Tengo residencia definitiva, un departamento propio en Nunoa y un gato que se llama Simón (como Bolivar, obvio). He traido a mi mama, que vive conmigo. Mi papa decidio quedarse en Caracas. Me adapte a los terremotos, al pisco sour y al «cachái». Chile es mi hogar ahora.
Si pudiera hablar con la Maria que llego en 2019, le diria: va a ser mas duro de lo que imaginas, pero tambien mas gratificante. No tengas vergüenza de trabajar en lo que sea mientras estudias. Busca comunidad —hay miles de venezolanos medicos aqui que entienden tu lucha. Y no te rindas con el EUNACOM: es un examen dificil pero superable.
Mis consejos
- Empieza los tramites de apostilla y legalizacion antes de salir de tu pais. Es lo que mas demora.
- Estudia con las guias GES desde el dia uno. El EUNACOM no es tu examen de pregrado, tiene un enfoque propio.
- Busca grupos de estudio. La comunidad venezolana en Chile es enorme y solidaria.
- No compares tu proceso con el de otros. Cada uno tiene su ritmo.
- Cuida tu salud mental. El duelo migratorio es real y no es debilidad pedir ayuda.